En la gestión pública, la transparencia no es solo un deber legal, sino una herramienta fundamental para construir confianza. Sin embargo, cuando la comunicación institucional deja de informar para empezar a señalar, y cuando los canales oficiales de una Comuna se transforman en un terreno de disputa política personal, el perjudicado no es un partido político, sino el tejido social de todo un pueblo. La gestión es para todos, el resentimiento para nadie Un gobernante, una vez que asume su cargo, deja de representar a una facción para convertirse en el representante de cada vecino. Cuando se utiliza la comunicación pública para atacar sistemáticamente a la "gestión anterior", se envía un mensaje divisivo: se segmenta a la comunidad entre "nosotros" y "ellos". Gobernar para todos implica entender que la campaña terminó y que la prioridad debe ser la construcción de puentes, no la excavación de grietas. El silencio que aturde: ¿Dónde está la Vicepresidencia? ...
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