Ley electoral en Santa Fe: Unidos prioriza el consenso interno y el proyecto entra en etapa de maduración
Por Redacción InfoRegional (Basado en la crónica de Mariano D'Arrigo para La Capital)
El frente oficialista Unidos para Cambiar Santa Fe decidió poner paños fríos a las expectativas de un trámite exprés y se tomará el tiempo necesario para pulir los acuerdos internos antes de enviar el proyecto de la nueva ley electoral a la Legislatura santafesina. Pese a que algunos legisladores esperaban unificar una propuesta esta misma semana, desde la mesa chica del gobernador Maximiliano Pullaro reconocen que el tema “no está maduro” y que la prioridad absoluta es el consenso entre los socios de la coalición.La reforma electoral es mirada con lupa por toda la dirigencia, ya que representa una de las arquitecturas normativas más sensibles derivadas de la reciente reforma constitucional.
Los pesos pesados de la negociación
El armado del proyecto está supeditado al equilibrio de fuerzas dentro del oficialismo, donde dos partidos tienen la llave de las decisiones:
El Radicalismo (UCR): Aporta la estructura del gobernador, el control de la Cámara de Senadores y el mayor despliegue territorial en la provincia.
El Partido Socialista (PS): Cuenta con una posición de fuerza clave al retener 14 de las 28 bancas que Unidos posee en la Cámara de Diputados.
A la par de estos dos actores, se mantiene una ronda de consultas con el PRO, el javkinismo (CREO), la fuerza evangélica UNO y el resto de los partidos sin representación parlamentaria directa.
Los cambios que están bajo la lupa
Aunque existe un acuerdo cerrado para mantener las elecciones primarias (PASO) y el sistema de Boleta Única —dos sellos institucionales de Santa Fe—, el oficialismo debate modificaciones técnicas de fuerte impacto político:
¿Retoques a la Boleta Única?: Se analiza la posibilidad de unificar en un mismo cuerpo de boleta las categorías ejecutivas y legislativas del mismo nivel (por ejemplo, votar de forma conjunta Gobernador y Diputados, o Intendente y Concejales). También se debate incluir la opción de "lista completa" y exigir que toda grilla de diputados esté obligatoriamente pegada a una candidatura gubernamental.
Elevación de los pisos electorales: Actualmente, el umbral para que un partido ingrese al reparto de bancas es del 3% del padrón. Existen propuestas firmes dentro de Unidos para elevarlo al 4% o 5%.
El fantasma de la fragmentación legislativa
Tanto la modificación de la boleta como la suba del piso electoral responden a una necesidad imperiosa del Ejecutivo: garantizar la gobernabilidad.
Bajo la histórica Constitución de 1962, la lista de diputados más votada obtenía automáticamente una mayoría de 28 bancas. Con el nuevo marco constitucional, las 50 bancas de la Cámara Baja se repartirán de forma estrictamente proporcional. Ante el riesgo de una fuerte atomización parlamentaria que dificulte la gestión, el pullarismo busca elevar las barreras de entrada para frenar lo que denominan "aventureros de la política".
Estrategia en la Legislatura: buscar al peronismo
Desde Unidos descartan de plano la imposición de un "paquete cerrado" apelando a las mayorías propias que poseen en ambas cámaras. La estrategia de la conducción oficialista será abrir un esquema general y debatir en simultáneo en Diputados y Senadores, buscando sumar aportes de la oposición.
El objetivo principal es el Partido Justicialista (PJ), al que consideran una "fuerza de Estado" indispensable para validar las nuevas reglas de juego de los próximos comicios. De hecho, los senadores del peronismo ya se adelantaron presentando un proyecto propio que coincide en elevar el piso electoral al 5%, aunque defendiendo el formato actual de Boleta Única por categorías separadas.
Al interior de Unidos reina la calma: "Todo el mundo podrá presentar una lista y competir en las primarias. No hay inventos" dolió un referente del espacio, despejando rumores de cambios radicales en el sistema democrático provincial

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